Izquierda Unida Colmenar Viejo

Sobre Colegios, Religión, Política y Negocios Redondos

Posted in Educación, IU Colmenar Viejo by IU Colmenar Viejo on 14 julio 2009

Mani por la educación pública

Uno de los ejes programáticos de Izquierda Unida es la defensa de lo público, siendo la educación una de las grandes batallas que hay que librar. Es precisamente en este ámbito donde la Consejería de Educación del Gobierno de Esperanza Aguirre está llevando a cabo los más avanzados experimentos ultraliberales, deteriorando paulatinamente la enseñanza pública en favor de la privada a través de los conciertos, la cesión de suelo, la desviación de fondos y la selección encubierta del alumnado.

En Colmenar Viejo el panorama educativo ha cambiado sustancialmente con la puesta en marcha del Colegio Peñalvento, un colegio concertado que abrió sus puertas el pasado curso. En nuestro pueblo no existía prácticamente debate sobre el tipo de escuela en la que debíamos matricular a nuestros hijos. Hace un par de años nuestras preocupaciones versaban sobre a qué colegio público llevábamos a nuestros vástagos. Ahora parece existir un debate previo público vs concertado.

Releyendo unos artículos de una compañera de IU Colmenar Viejo nos hemos encontrado uno que nos ha llamado poderosamente la atención. Es un escrito de aproximadamente hace un año. Hemos hablado con ella para su publicación en el blog previa actualización del mismo. No obstante, nos ha parecido que merece la pena mantener su estado primigenio en aras de conservar la frescura de un trabajo de investigación digno de los mejores reporteros de El Mundo y demás prensa del corazón.

Os dejamos con el artículo de Carmen Arqués:

El Colegio Peñalvento ha abierto el plazo de matrícula para el próximo curso. Quizás el lector no sepa, o no recuerde, que se trata de un colegio privado que va a construirse en un terreno dotacional que el Ayuntamiento de Colmenar traspasó a la Comunidad de Madrid para que construyera en él las instalaciones donde ubicar los servicios públicos que los colmenareños necesitan: escuelas, guarderías, residencias de ancianos,etc. En lugar de ello, los actuales gobernantes de la Comunidad de Madrid cedieron 33.000m. de parcela dotacional a la empresa de restauración Arturo Cantoblanco, por una módica cantidad que oscila (según las fuentes) entre los 4.500 y los 7.000 euros anuales.

El Sr. De Federico, actual alcalde de Colmenar, justificó dicha cesión argumentando, entre otras razones que, al tratarse de un colegio concertado y, por tanto, gratuito, cualquier familia de Colmenar podría elegirlo para sus hijos. En definitiva, y siempre según el Alcalde, que aquél sería “un colegio más de Colmenar”.

Para corroborar las palabras del regidor local, nos dirigimos a la caseta de información del futuro colegio, donde una amable señorita nos informa, oralmente y por escrito, de lo que sigue:
a) En la actualidad, el colegio no es concertado, porque sólo se puede concertar un colegio cuando está construido y en funcionamiento (lo que no es el caso). La amable señorita nos tranquiliza rápidamente: se trata de un mero trámite que durará unos pocos meses una vez iniciado el curso.
b) En Educación Infantil y Bachillerato los gastos de matrícula, educativos, libros y de uniforme ascienden a 4500 euros anuales, a los que habrá que sumar transporte y comedor en el caso de que se requieran dichos servicios. Aunque no se nos puede facilitar una cifra exacta por estos conceptos, calculamos grosso modo que la cifra final podría rondar los 5.000 euros. Los conciertos educativos sólo afectan a la Enseñanza Primaria y a la Secundaria Obligatoria. En este caso, la cifra se reduce a, aproximadamente, la mitad; porque, si bien no se cobra en concepto de estudios, ha de pagarse OBLIGATORIAMENTE una cuota mensual por “Ampliación de horario”, sin la cual es imposible matricularse.
c) Cuando preguntamos en qué consiste la “Ampliación de horario”, la señorita nos remite al tríptico informativo: “refuerzo de Inglés, gabinete psicopedagógico, seguro de accidente, piscina en construcción, asesoría familiar, ampliación de instalaciones y formación religiosa”. ¿Ampliación de instalaciones? ¿Qué relación puede existir entre la ampliación del horario escolar y la ampliación de las instalaciones? En cuanto a la formación religiosa ¿no forma parte del currículo oficial? ¿acaso se imparten más clases de Religión en horario extraescolar? A través de la respuesta de la señorita de información deducimos que la construcción de un colegio resulta en extremo costosa y necesita de la colaboración de las familias. Por otra parte, y en los tiempos que corren, cualquier formación religiosa es poca si queremos alcanzar el noble objetivo de mantener a niños y jóvenes en el camino recto.
d) El ideario del centro es firme al respecto: “Formación espiritual. Comprometidos con la fe”, se afirma en la hoja informativa. El colegio se concibe como “un espacio para crecer y vivir la fe cristiana que impregnará todas las actividades”. La señorita insiste en ello: es fundamental que tanto los alumnos como sus padres participen activamente en todas aquellas actividades religiosas “voluntarias” que organice el centro. “¿Qué tipo de actividades?”, preguntamos. Lo normal en estos casos: celebraciones, cursillos, retiros, encuentros, …(Corren rumores de que se trata de un centro del Opus, pero no nos atrevemos a preguntarlo).
e) En el apartado “Derecho de admisión” el Colegio Peñalvento, “se reserva el derecho de NO ADMITIR (O NO RENOVAR PLAZA) en el caso de impago, resultados académicos o comportamiento insatisfactorio y/o discrepancias con los padres”.

Obviamente, el Sr. Alcalde se equivocó: el Colegio Peñalvento NO es un colegio más de Colmenar. Los niños y jóvenes de Colmenar cuyas familias no tengan suficientes recursos económicos, o no quieran un adoctrinamiento católico para ellos y sus hijos, o se crean con derecho a discrepar cuando no estén de acuerdo con algo, no podrán llevar a sus hijos al Peñalvento. Tampoco podrán hacerlo los niños que, por las razones que sean, presenten retraso escolar, o sean hiperactivos, o demasiado desordenados, o demasiado creativos. En resumen: sólo para ricos, estudiosos, obedientes y ultracatólicos.

Por supuesto que reconocemos el derecho de las familias a elegir el centro que consideran más adecuado para sus hijos ya sea este católico, musulmán, judío o inspirado en la Iglesia de los Últimos Días. También reconocemos a dichos centros el derecho a cobrar lo que estimen oportuno y a seleccionar a sus alumnos como les parezca bien. Pero ¿es lógico (o lícito) que una educación tan elitista y excluyente, que discrimina a sus alumnos en función de sus ideas religiosas, sus medios económicos, su capacidad intelectual o su carácter, sea financiada con unos recursos y se le cedan unos terrenos que son de todos los colmenareños y de todos los madrileños?

El caso de Colmenar no es único. Desde que el Partido Popular gobierna la Comunidad de Madrid se han creado 42 centros educativos siguiendo el mismo patrón: cesión de terrenos en zonas de expansión urbanística a cambio de ridículas cantidades anuales, o vendidos a bajo precio (Tres Cantos) o sencillamente regalados a entidades religiosas.

Mientras tanto, la Comunidad de Madrid que es una de las Comunidades más ricas de España, es también una de las que menos gasta en Educación. Para que se hagan una idea: mientras que en la media de los países europeos se gasta un 5´4 del PIB en educación, la media española es de un 4’7, y la de la Comunidad de Madrid, ¡un 2´8!

Así se explica que no se contraten auxiliares para atender a los niños de tres a seis años, y que sean los padres (sobre todo las madres) los que tengan que acudir al colegio para cambiarles si no controlan esfínteres o se mojan. O que no se amplíe la plantilla de profesores con el consiguiente aumento de alumnos por aula. O que se instalen barracones en los patios de los centros, cuando ya no caben en las aulas. La Comunidad de Madrid hace economías en Educación. En lugar de construir centros, regala terrenos. En vez de contratar personal, da subvenciones. Y lo que se ahorra lo pagan los ciudadanos en forma de cuotas o de pérdida de patrimonio. Y si en lugar de proporcionar una formación científica, aconfesional, igualitaria y sustentada en valores como la solidaridad, la tolerancia y el respeto a los derechos y deberes ciudadanos para que niños y jóvenes para puedan desarrollar plenamente su personalidad y capacidades, se les proporciona un adoctrinamiento ideológico que los convierta en perfectos futuros votantes del PP, … el negocio les sale redondo.

carmen
Carmen Arqués

Anuncios

3 comentarios

Subscribe to comments with RSS.

  1. Juan Pedro Serrano said, on 14 julio 2009 at 11:11 pm

    Buenísimo el artículo. En Valencia, desde donde os escribo, sabemos de qué va el tema. Seguro que no es casualidad, ¿verdad?

  2. Mariano Martín said, on 14 julio 2009 at 11:54 pm

    No es casualidad, es CAUSALIDAD.

  3. […] Darle el concierto ha sido el paso siguiente por parte de Figar y allí funciona, desde 2008, el colegio Peñalvento. […]


Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: