Izquierda Unida Colmenar Viejo

Cronica de la Ruta XXVI, Las Llanadillas, caminos de Valdeolivas y de Las Pueblas, Charco Verdino. Domingo 4 de octubre del 2015.

Posted in Conocer Colmenar Caminando by IU Colmenar Viejo on 8 octubre 2015

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Iniciamos la cuarta temporada de nuestra actividad caminera con el recibimiento de las primeras lluvias del otoño, lo que no impidió que alrededor de cien personas realizásemos la marcha por caminos poco habituales para este quehacer caminante. En esta ocasión, regresamos a la zona sur-este colmenareña, sin duda la más castigada por las distintas infraestructuras que la afectan. Mereció la pena, pues es un enclave paisajístico que se le puede sacar su provecho.

Antes de empezar con la crónica, queremos recordar que en estos días se ha celebrado el tercer Seminario del Proyecto Hércules en nuestro pueblo, con el objeto de estudiar: “El patrimonio cultural y natural de Colmenar Viejo: claves y experiencias para su restauración, conservación y promoción”. Expresamos aquí nuestra experiencia de esta ruta XXVI, incorporando esa crítica constructiva que María García (coordinadora-responsable del proyecto Hércules en España) nos demanda. Esperamos que le sea de utilidad, ya que María no pudo asistir a esta ruta por su viaje a Friburgo para continuar trabajando desde allí e incorporar las conclusiones y las más de 200 encuestas realizadas en Colmenar Viejo, entre ellas las nuestras.

En la celebración del día Europeo de los Paisajes Culturales (excursión del sábado 3 Proyecto Hércules), se realizó un recorrido aguas abajo del Manzanares, al cual no le vendría mal que se aliviara su vegetación de ribera, se nos explicó que salvo un vallado reciente que rompía la armonía paisajística, el resto lo podíamos retrotraer cientos de años atrás. Desgraciadamente esto no sucede en el recorrido que realizamos nosotros el domingo, donde son bastantes las fincas que utilizan muros cementados y exageradísimas vallas metálicas de torsión superpuestas para su cerramiento perimetral.

Evidentemente, los dos trazados ferroviarios que surcan nuestro extenso término le cercenan y crean importantes barreras, sin embargo, dejan alternativas de paso para las personas y el ganado; algo menos para la fauna silvestre. Igualmente sucede con los cuatro trazados del canal y sus respectivos caminillos, como pudimos comprobar en los dos que cruzamos durante la ruta: el canal Alto y el del Atazar. Esto no es así en la carretera de Madrid: el desdoblamiento de la actual Autovía M 607 supuso el corte de caminos y sendas y condicionó alguna de las entradas y salidas al pueblo por otras carreteras. El caso es que casi 40 años después algunas se han mejorado como la entrada por la Fuente de la Mina y de San Agustín y otras se han fastidiado intencionadamente como la salida hacia la sierra, sin embargo todas tienen un denominador común: carecen de accesos adecuados para peatones, lo cual condiciona el disfrute del patrimonio cultural paisajístico.

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Añadimos que desde distintos puntos del recorrido divisamos el Macrovertedero, una planta asfáltica y una machadora integradas en la también macro cantera de la Pola, más el vertedero de Residuos Sólidos Urbanos, hay quien dé más por menos metros cuadrados? Pues sí, al regresar pudimos divisar la ilícita Ciudad del Automóvil, y ya por último, integrada en las laderas del arroyo de Tejada, una instalación ganadera de aspecto tercermundista.

Pero volvamos a la ruta. Cruzamos las vías del tren para dirigirnos al Puente de las Chovas que no sólo permite pasar al arroyo de Tejada por debajo de la vía, sino que también ejerce como lugar de residencia y anidamiento de la especie de aves que le dan el nombre (“Chova (también llamada corneja o grajo) Corvus corone”). Los raíles ferroviarios fueron testigo del rodaje de la película Villa Cabalga en 1967, (Robert Mitchum, Yul Brynner y Charles Bronson). Los de más añitos pudieron recordar con nostalgia, el lugar de esparcimiento juvenil y de la iniciación del baño en su exigua charca. Un poco más abajo, pudimos divisar la zona menos accesible de este arroyo en el lugar conocido como Laderas de Tejada.

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Otro puente bajo las vías nos permitió continuar hacia las Llamadillas. Casi en la carretera tomamos a la derecha la calleja del mismo nombre, para encontrarnos con el hoy seco arroyo de las Tejoneras, que poco después afluye al de Tejada y éste al Río Manzanares. Una vez en el alto nos encontramos cerca de la radiobaliza de tráfico aéreo VOR/CNR (que algunos opinan que sirve de atracción para que los aviones sobrevuelen la población), para después cruzar el carril bici y la M 607 por debajo de otro puente.

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Nos situamos en el inicio del camino de Valdeolivas en la zona del Pinar, desde donde pudimos observar la magnitud del Macrovertedero y olfatear su nocivo desprendimiento de Metano, así como la silueta impactante de la planta asfáltica en lo alto de la cantera de la Pola. Pero como nuestro principal objetivo es disfrutar caminando, pronto bajamos al arroyo del Salobral, pasando bajo el viaducto del mismo nombre que está cercano a la boca de entrada del túnel de San Pedro de la línea Norte de Alta Velocidad.

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Otros arroyos como el de la Ollera se incorporan al arroyo del Salobral procedentes de la zona del Macrovertedero, que junto al de las Becerras, la Pantorrilla, los Trigos, Navacabera, la Encinilla, la Colada, que vienen de la zona de la carretera de San Agustín, para afluir en el de la Moraleja o de las Veguillas. Todas estas aguas emprenden la búsqueda del río Jarama, pues a partir de aquí cambiamos de cuenca. Esta zona de confluencia de arroyos es bastante inundable y en cuanto comienzan las lluvias resulta poco adecuada para pasar a pie por ella, de ahí que comenzáramos la temporada por esta ruta.

Una vez en el alto el Gorizo hicimos una transición de caminos para situarnos en el de las Pueblas y llegar a Charco Verdino, en pleno arroyo de la Moraleja, bien dotado de vegetación de ribera donde predominan los Fresnos. Enclave natural, tranquilo, agradable, donde tomamos un almuerzo caliente preparado por Santi que puso sus magníficas instalaciones a nuestra disposición. Fue el lugar apropiado para paliar el primer esfuerzo de la caminata y muy recomendable para aquellos que piensen en una celebración en el campo. (Sugerimos visitar la página: https://www.facebook.com/Charco-Verdino-105349716181349/timeline/)

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Reanudamos la marcha en sentido ascendente hacia la autovía, que nos la encontramos tras cruzar sobre las vías de Alta Velocidad y Cercanías. A mano derecha tomamos el puente bajo la M 607 y repetimos el inicio del recorrido en sentido inverso.

Cierto que pasamos por zonas que soportan excesiva aglomeración de infraestructuras, vías, carreteras, canales, dotaciones como el Macrovertedero… Aun así, pudimos sacar buen partido de un recorrido donde encinas, enebros, endrinos, majuelos, espinos, tomillos, retamas e incluso bastantes pinos forman parte del paisaje, además del arbolado de ribera de los distintos arroyos. Por cierto, como las vallas de los citados arbustos nos las encontramos en plena maduración, algún@s aprovecharon para comer majoletas o recolectar endrinas o gálbulas de enebro (“agayubas” que las llamamos por aquí, probablemente empleado incorrectamente) de propiedades medicinales y para preparar buenos licores caseros.

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Agradecimientos por más de ciento que fuimos los asistentes a esta singular ruta pasada por agua en su inicio. Especial mención a David que una vez más nos acompañó superando su falta de visión, bien acompañado por Antonio, Leticia y demás amigos. A Santi, familiares y colaboradores que nos deleitaron con un estupendo bocadillo en el majestuoso enclave de Charco Verdino, entre los arroyos del Salobral y la Moraleja. A la propiedad de la finca privada que nos permitió hacer la transición de caminos, A los colaboradores fotográficos y a María, Mariano y David que “manejaron los cuartos”. A todos los aludidos en esta crónica y aquellos que aún no mencionándolos son los que realmente hacéis posible esta historia.

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Nuestra próxima ruta será el sábado 7 de noviembre, iremos a la Pedriza para homenajear “in situ” a Giner de los Ríos en el centenario de su muerte.

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